lunes, 2 de junio de 2008

02/06/2008 OTRA FECHA A NO OLVIDAR










Otra fecha que perdurara por siempre es la fecha en que ya, con la sentencia en firme de que eras legalmente nuestro hijo... te pudimos recoger del orfanato.

Madrugamos un poquillo porque habia que ultimar definitivamente las maletas para por fín ... abandonar Izmail.







La mañana transcurrió bastante movidita, todo era peregrinaje por los distintos organismos: Juzgado, ayuntamiento....... Había que recoger toda la documentación definitiva para la salida de tu Centro. Teníamos previsto recogerte esa mañana, pero los trámites se demoraron un poco, como era de esperar y tu recogida la tuvimos que hacer por la tarde, a eso de la hora de tu siesta. Mientras tus papis andábamos de un lado para otro, tú y tus compis estaban de fiesta en tu centro, no sabemos si quizás era ... TU FIESTA DE DESPEDIDA.







Sí, sí, cuando llegamos a tu aula tú y tus compis estaban, supuestamente dormiditos. Sí, digo lo de supuestamente porque no sé si tus amiguitos estarían durmiendo, porque lo que eras tú estabas la mar de espabilado. Acompañados por Irina, la cuidadora a la que más querías, llegamos a la entrada de tu aula, allí donde estaban las taquillas y con mucha impaciencia esperamos a que hicieras "tu aparición".






Jamás nos imaginamos que tu comportamiento iba a ser, como ocurrió...






Te nos presentaste vestido en ropa interior de unas dos tallas superior a la tuya... Sobre la marcha nos reclamabas que te vistiéramos con tu ropa nueva... Mientras te vestíamos, tu cara era todo un poema... No dabas crédito a que lo que te estaban poniendo era todo tuyo y sólo tuyo y además en rojo ... ¡¡ tu color favorito!!.






Una vez te vestimos ... empezamos "las despedidas" ... primero tus cuidadoras... luego algunas cocineras... después algunas de las doctoras y enfermeras de tu centro (menuda conversación que tuviste con ellas... estabas más contento que unas castañuelas...) ... también ciertos administrativos tuvieron algunos buenos deseos para tí y la última despedida se la reservamos para el Director de tu centro, Nicolai.






Tus papis estábamos sorprendidísimos con tu comportamiento pués tu te deshacías en risas y fiestas con cada uno. Tu madre, sin embargo, no tenía manera de quitarse la lágrima del ojo... el paquete de pañuelos se le hizo poco. Pero éstas eran unas lágrimas que encerraban muchos sentimientos guardados durante mucho tiempo... tal como nos decía alguien en nuestro blog ... ahora si que estrenábamos tú y nosotros una VIDA EN FAMILIA.












Sabes??? por los pasillos nos encontramos a Carmen, Angel, Silvia y Victor. También hoy para Victor, al igual que para tí, empezaba una nueva vida, con una nueva FAMILIA que les llevaba esperando mucho tiempo y que les va a querer un montón ... un montón ... un montón.












Irina nos acompañó hasta la salida. IRINA muchas gracias por todo y por siempre... Tú también has sido y seguirás siendo alguien muy importante, no sólo en la vida de Anar, sino también en nuestra vida. Jamás te podremos compensar por todo lo que nos ayudaste en esta travesía.












Después de todo esto, ya tocaba la despedida definitiva de IZMAIL ...A la salida de tu centro nos esperaba el amigo de Natalia en su coche. El nos llevaría hasta Odesa. Nos separaban unos trescientos y tantos kilómetros hasta aquella ciudad, donde nos darían tu pasaporte. Durante el trayecto te comportaste como todo un chico mayor... mirando todo, todo, todo. Estabas supercontento... menudo paseo en coche te estaban dando!!!! Sólo hicimos parada para almorzar-merendar, si porque por la hora, ni era una cosa ni era otra. Brevemente estirar piernas...y de nuevo al coche, Odesa nos esperaba...






Tú, durante el trayecto, de dormir nada de nada. Sin embargo de otros no podemos decir lo mismo... Tu mamá tiene la prueba del delito: la foto donde tu padre en el coche te tiene cogido en brazos y el aparece durmiendo plácidamente y tú mirándo todo por la ventanilla, sin pestañear.












Cuando empezó a anochecer, comentaste a Natalia que era tarde y que si no volvíamos a tu centro, pués era la hora de cenar. Natalia te explicó que hoy íbamos a hacer un viaje algo largo y que comeríamos y dormiríamos en otra casa.





Con lo que te dijo Natalia te quedaste la mar de conforme y contento, pués no estaba nada mal aquello de conocer algo de este "nuevo mundo". De momento lo que estabas experimentando te estaba encantando.








Ya por la tarde-noche, llegamos a Odesa. Del piso donde nos instalamos, no te quedó rincón por inspeccionar. ¡Madre mía!!! menuda casa sólo para tí y tus papis. Lo que más te gustó de la casa fué el mando de la tele, aquello de que apretando un botón te salieran unos dibujos la mar de chachis, si que molaba. Lo que menos te hizo gracia fué cuando llegó el momento de la ducha: aquella tremenda bañera con hidromasaje incluido, fué para tí el mayor tormento... pero bueno, pasado este mal trago, llegó la hora de dormir y menuda nochecita nos diste... aclaro me diste, porque tu padre a los 10 minutos roncando. Tu mami perdió la cuenta de las veces que te pusiste en pie en la cama, en medio de los dos e intentabas colocar la sábana para que tanto tú como yo, no pasaramos frío. Al principio tus papis muertos de la risa porque cada cinco minutos repetías la misma operación: levantarte, sacudías la sábana y con sumo cuidado para no arrugarla, me tapabas a mi toda la cabeza y luego te deslizabas cuidadosamente tú bajo la sabana y dejabas sólo los ojos y la boca fuera... Vaya un ajetreo!!!!!








Los 2 días que permanecimos en Odesa coincidiamos durante el día con Carmen, Silvia y Victor. Sí sobre todo con ellos tres, porque tanto Angel como tu papi y Natalia, pasaban la mañana arreglando los pasaportes tuyo y de Victor. Normalmente a partir de mediodía ya compartíamos todos la comida, los paseos por la ciudad, ...




Seguíamos teniendo la suerte de estar todos juntos, llegamos a Odesa el mismo día y partímos de Odesa también el mismo día.




El regreso a Kiev lo hicimos en tren. A eso de las 11 de la noche partimos de Odesa con destino a la ciudad que sería nuestra última morada en la bendita Ucrania, Kiev.




Aquello de viajar en tren e incluso dormir en uno de sus camarotes, otra experiencia nueva a añadir a la larga lista de las que te esperarán en tu nueva vida. Tu comportamiento fué el de todo un chico mayor... muy, muy bien.




En la mente de tu mami se seguían agolpando muchos sentimientos y muchas sensaciones. Quizás todas ellas o quizás la falta de costumbre de dormir en un tren en marcha, fueron las que no le permitieron pegar ojo en toda la noche... Aunque a lo mejor era porque no me quería perder nada de lo que estaba pasando o que no me podía creer que ya estabas para SIEMPRE con nosotros..... A saber!!! .... a saber!!!!...