jueves, 3 de abril de 2008

NUESTRO DON QUIJOTE

Como no podía ser menos, para nuestro hijo de acogida temporal, va dedicado la totalidad de este capítulo.
El es Alvaro. Todo un "personaje" tal como le llama Nacho, su profe de pintura. Con él, desde hace tiempo y de manera esporádica (sobre todo cuando sus padres tienen que salir fuera de la isla) nos iniciamos en ese mundo que él nos comenta: colegio, actividades, duchas, comidas, etc.
Según él, son tareas que hacemos a la perfección.
A Alvaro no le faltará imaginación para adentrarte en sus mundos de Harry Potter, Mozart, Cervantes, la pintura, las manualidades, la música clásica, su clarinete, etc., etc.,.
Con él, el aburrimiento no existe y ojalá termines contagiándote de alguna de sus aficiones. Pero eso sí, por favor, que no se te contagie el mal genio que se le pone muy de tarde en tarde. En esos momentos, mejor mantenerse lejos ... bien lejos.
Pero ... hay un sitio de su casa en el que vas a tener restringid@ la entrada ... ¡¡¡ a su recinto medieval !!! Es donde tiene sus castillos, torres, caballería, fuentes ... Alvaro nos dice que se colgará la llave de la habitación al cuello y que sólo lo hará por precaución, por si acaso te tragaras alguna pieza diminuta. Pero, nosotros sospechamos que aparte de ese motivo hay otro mucho mayor: .... él no quiere verse edificando de nuevo todas esas fortificaciones y l@s niñ@s de tu edad tienen fama de ser algo revoltosillos y de destrozarlo todo a la mínima de cambio.
Intentaremos, por todos los medios, hacerle cambiar de opinión pero, ... lo tenemos muyyyyyyyyyyyyyy complicado.

El sabe que lo queremos de todas maneras y queremos que siga siendo tal como es ......... nuestro QUIJOTE particular.

1 comentario:

Unknown dijo...

Estoy pensando , aver si lo dejo entrar , pero si se traga algo ´´culpa mia no es´´ , en el traductor de el ordenador voy aponer no tocar en ucraniano y le digo no tocar